domingo, 31 de marzo de 2013

Actividad cotidiana

Tocar guitarra

Ya se ha convertido en parte de mí tocar guitarra todo el tiempo. Es un hábito que no puedo dejar, ya que es algo que realmente me gusta. Me compraron una guitarra hace 7 años y recién empecé a utilizarla en verano del año 2012, no tenía nada que hacer y un amigo que sabía tocar guitarra fue a mi casa y me enseño. Desde ese momento no he podido parar, y cada vez he mejorado mucho más.


Cada vez que toco mi guitarra, en caso de la eléctrica, la saco de su estuche, me pongo la correa, la conecto al amplificador, configuro el amplificador, afino mi guitarra y empiezo a tocar. En caso de la acústica, la saco de su estuche, me siento, la acomodo, la afino y empiezo a tocar. Mayormente toco canciones que ya he aprendido antes y cuando estoy motivado o de repente algo aburrido, trato de buscar en Internet tablaturas de otras canciones para también aprenderlas.

Es mi pasatiempo favorito, es gracioso que cuando se me pierde la uña de la guitarra o no sé donde la dejo, me pongo como un loco preguntándole a alguien si la ha visto o desordeno mi cuarto solo para encontrarla. La uña de una guitarra no tiene un gran precio, pero esa es mi primera y única uña con la que aprendí a tocar y aun continuo haciéndolo, por lo tanto es muy especial para mí. En especial toco las canciones de mis grupos favoritos de música, que entre ellos se encuentran Blink 182, Green Day, Sum 41, etc.








sábado, 23 de marzo de 2013

Reto que pude superar

Mi graduación





Hace aproximadamente un año empecé quinto de secundaria en el colegio María Reina Marianistas. Conocí a algunos compañeros nuevos, también a unos profesores que siempre quedaran en mi memoria, en especial el de Historia, Economía y el de Matemática.

No le tomé mucha importancia al estudio en ese año, grave error mio, siempre que conformaba con lo bajo, que era un 11 (nota mínima para aprobar el curso). Tal fue mi desinterés, que el primer bimestre desaprobé muchos cursos. Recién al tercer bimestre me esforcé porque me di cuenta que mi graduación estaba en juego. 

Ya terminando el año logré subir mis notas en todos los cursos pero matemática se me complicó, ya que en ese entonces estábamos viendo los temas mas difíciles. No supe aprovechar al principio los temas más fáciles del curso, pero ya no había marcha atrás, solo me quedaba esforzarme. Necesitaba un 12 en el último bimestre para poder aprobar el curso con lo mínimo de nota. Estaba estudiando todos los días y practicando, pero en los exámenes no me iba muy bien, mantenía un promedio de 11 aproximadamente. Pasaron las semanas y mi nota final del bimestre fue 11, me faltó 1 punto para poder aprobar el curso y  graduarme. Estaba desesperado ya que tenía que dar el examen unos días después donde me evaluarían todos los temas que me enseñaron en ese año, estuve repasando todos los días para el examen. 

Finalmente logré aprobar el examen y al mismo tiempo asegurar mi graduación. Fue un año muy largo donde aprendí demasiadas cosas, entre ellas, siempre esforzarme desde el comienzo y no dejar pasar buenas oportunidades. Y la más importante: “Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos.” Ahora me he propuesto destacar en la universidad, y pienso cumplir el reto.